Al fin llegó ese estado.
Un auto cualquiera dobla la esquina.
Masa de peatones en la vereda.
Un papel de caramelo llevado por el viento.
Un árbol más del parque.
La tacita blanca del bar cotidiano.
Una escalera que subí y bajé innumerables veces.
Verte y no.
Leerte y no.
Sentirte y no.
Todo es igual.
viernes, 3 de abril de 2009
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